La neuralgia trigeminal es una condición dolorosa que afecta el nervio trigémino, el cual transmite sensaciones del rostro al cerebro. Un caso destacado de esta condición fue tratado con éxito mediante rizotomía prepontina en una mujer de 62 años. La paciente presentaba dolor severo en las ramas segunda y tercera del nervio trigémino izquierdo, provocado por un infarto en la zona de entrada del nervio en el tronco cerebral. A pesar de los tratamientos farmacológicos, el dolor persistía, lo que llevó a realizar una intervención quirúrgica que resultó en la completa resolución del dolor, preservando la sensibilidad táctil fina en toda la distribución trigeminal.
Este tipo de neuralgia es rara, especialmente cuando es causada por un infarto en el tronco cerebral. Las opciones de tratamiento suelen incluir procedimientos como la rizolisis trigeminal con radiofrecuencia, inyecciones de glicerol y microdescompresión vascular. Sin embargo, en este caso particular, se optó por una rizotomía selectiva del trigémino, que implicó la sección parcial de la raíz del nervio en el ángulo pontocerebeloso. Este enfoque no solo alivió el dolor de la paciente, sino que también evitó complicaciones comunes como la pérdida de sensibilidad fina, que a menudo se observa en otros métodos quirúrgicos.
La intervención fue realizada a través de un abordaje del ángulo pontocerebeloso del lado izquierdo, utilizando una incisión recta cerca de la mastoides. La técnica quirúrgica incluyó una mini-craniectomía y la sección de dos tercios de la porción mayor de la raíz trigeminal. Durante el postoperatorio, la paciente experimentó una resolución total del dolor y mantuvo su estado asintomático un año después de la cirugía, con una ligera hipoalgesia en los territorios V2 y V3 izquierdos, pero con conservación de la sensibilidad táctil fina.
El caso subraya la importancia de considerar la rizotomía prepontina como una opción viable y efectiva para tratar la neuralgia trigeminal secundaria a infarto pontino. Esta técnica ofrece una solución duradera para el dolor, con una baja incidencia de recurrencia y preservación de funciones sensoriales críticas. La cirugía demostró ser una alternativa eficaz a los tratamientos convencionales, aportando alivio significativo y mejorando la calidad de vida de la paciente.